jueves, 19 de marzo de 2015

Mi amigo el músico

   Recuerdo la educación secundaria obligatoria como una pérdida de tiempo bastante grande: perdí mucho el tiempo allí dentro, como dato a añadir, decir que repetí en dos ocasiones, fui muy mal estudiante en aquellos tiempos, nada me motivaba y sólo esperaba que el tiempo pasara sin más, ni metas, ni objetivos, ni nada de nada, mi vida giraba en torno a la esperanza de conocer a una chica con la que pasar las horas; a eso se reducía mi existencia. En cualquier caso, recuerdo con cariño el último curso: en una clase pequeña, sentado junto a un armario, tenía acceso a buena cantidad de novelas clásicas que acababa leyendo por no seguir la clase, me gusta pensar que gran parte de mi hábito lector se forjó en esa época (aunque viniera mi gusto por los libros de antes), donde conté con una profesora de Lengua y Literatura que se reía con mis redacciones (donde intentaba hacer notar un inconsciente y vago intento de realismo sucio, movimiento literario que desconocía por aquel entonces). Pero si hay una figura que recuerdo de aquellos tiempos, es a un compañero de clase al que le encantaba la música, al que cuando podía, iba a ver tocar a una Iglesia en la que rascaba acordes a una guitarra eléctrica, iba pese a mi agnosticismo. Una mezcla de carisma natural y buen rollo hicieron que el mencionado en cuestión me cayera especialmente bien, era un gran tipo, y tenía claro lo que quería hacer, dedicarse a la música. Yo tenía claro que quería estudiar algo relacionado con la informática, pero mis notas de mierda y mi imposibilidad para prestar atención en clase, hicieron que me decantara por la vía de los FP, la Universidad me quedaba grande. De aquella época mantengo trato o sé del devenir de varios compañeros. La mayoría no sabía qué estudiar o a qué dedicarse, hicieron Bachillerato, y terminaron dejando los estudios, escogiendo una carrera cualquiera que no les hace felices, o estudiando algo que en primera instancia no se les ocurriría. Opino que el músico y yo fuimos los que más claro lo tuvimos, nos hemos mantenido en lo que pensábamos en aquella época. En mi caso es hasta normal que lo tuviera tan claro, tenía dos años más que él. Lo suyo era devoción por la música, un verdadero artista, por ello le respeto tanto.

...
   Desde que termináramos la ESO hemos coincidido una media de un par de veces al año, pero en grupos grandes en los que nunca hemos podido hablar seriamente. Hace una semana, me dio por hablarle por el chat de una red social, pues más allá de "intercambiar likes" no teníamos relación, y sentía una gran curiosidad por saber qué había sido de él. Sabía que tocaba música jazz, pero nada más. Le propongo vernos un día que vaya a tocar, que yo me acerco a donde sea y le veo tocar en directo, al principio siento una pequeña barrera, probablemente por el hecho de que hace mucho tiempo que perdimos la relación, pero me apetece bastante verle, juego mis cartas, quedamos, me siento gay, pareciera que pretendo ligar con él, lo bueno es que a mi novia no le sorprenden estas cosas (es una santa). Quedamos para tomar algo antes de ir al local en le que se celebra la JAM a la que va a tocar (las JAMS parecen ser quedadas informales que se dan en garitos que abogan por la improvisación, generalmente de estilo jazz).

   Me cuenta que se metió a una disciplina de Bachillerato que apareció nueva al terminar nosotros y que se centraba en la música y en las artes escénicas, al terminar estuvo trabajando de camarero un año, pero apenas tenía tiempo para practicar, así que lo dejó, y desde entonces se conforma con un sueldo mucho más humilde, pero en un trabajo que le quita menos tiempo, en una empresa de limpieza. También me dice que fue a Londres para presentarse a una audición para entrar a una Universidad dedicada a la música, donde le rechazaron tras interpretar tres temas (de estilos diferentes); una vez de vuelta aquí, se metió en una academia donde sigue a día de hoy, una de las mejores de Madrid, que es bastante cara, pero que le está haciendo avanzar muy rápido. Mi amigo se centra en los instrumentos armónicos (a saber, guitarra eléctrica y piano). Después de escuchar un resumen de su trayectoria, no puedo evitar llevarle a mi terreno, tratar el tema que realmente me ha traído hasta aquí. Yo a este tipo le respeto mucho más de lo que él piensa, para mí es ahora mismo todo un ejemplo de artista, algo se remueve en mi interior cuando dice:
- Dejé el trabajo de camarero para tener más tiempo. Necesitaba tiempo para estudiar, y sobre todo para practicar con la guitarra. Si no tocas cuatro horas diarias, estás perdiendo el tiempo.
- ¿Tocas cuatro horas todos los días? - no me puedo creer lo que me dice.
- Los días que se dan bien, sí. Los más flojos le dedico un mínimo de dos horas, sin contar con las clases diarias, en las que suelo practicar otra hora más. - por el tono de su voz, y porque le conozco, sé que me lo dice totalmente en serio. Me parece increíble que alguien dedique tal cantidad de tiempo a algo cada día, sin duda este tío es un grande. Yo pretendo mejorar mi escritura y debo estar dedicándole esa cantidad de horas a la semana, lamentable.

   Decido dejarme de tonterías y seguir con una serie de preguntas certeras, de las que ansío saber su opinión, son el verdadero motivo de esta quedada, pero eso él no lo sabe:
- ¿Qué pasó cuando te dijeron en Londres que no te cogían? ¿Cómo es que no te rendiste? - uno de los peores enemigos de un artista es el propio artista, y la limitación que se autoimpone cuando no se cree capaz. Ese es uno de mis más grandes demonios a día de hoy.
- Pues, me jodió, no te voy a decir que no. Vuelves con el ánimo un poco por los suelos, pero entonces lo retomas con un poco de tranquilidad, nada sale a la primera. Sigues mejorando por el camino, esperando llegar a ser realmente bueno, a mí me sigue quedando mucho... - pregunto también sobre chicas, y me dice que en general pasa del tema, intentó con una hace no mucho, pero la chica le absorbía demasiado tiempo, y decidió cortar por lo sano antes de que la cosa fuer a mayores. El tío lo tiene claro.
- ¿Y si nunca consigues ser lo suficientemente bueno? ¿Entonces qué harás? ¿No tendrás la sensación de haber perdido el tiempo?
- Pues tendré que dedicarme a cualquier otra cosa, y limitar la música a un hobbie, pero a uno que nunca abandonaría. Y no, nunca pierdes el tiempo, cuando creas algo de cero, aunque no sea lo mejor del mundo, es algo que has creado TÚ solo, que es único. El haberlo hecho te dará experiencia, aprenderás a analizar tu estilo y a pulirlo. Mejorar en lo que puedas y seguir aprendiendo.
   Le hablo sobre mi gusto por la escritura, algo que cada vez más comparto en sociedad, le comento que tengo empezada una novela que me gustaría terminar este año, así como un relato que me lleva rondando la cabeza un mes. Sin pensárselo dos veces me pide que le cuente todo lo que pueda sobre ambos proyectos, muestra interés por los dos, cuando le hablo de la novela, que me parece de poco potencial, me dice, con sinceridad en la voz: "No está tan mal como dices... Joder, desde luego, ¡es algo que yo leería!". Le hablo de la cantidad de inseguridades que tengo a la hora de escribir, y él las espanta todas con un ademán de mano, como quien se deshace de una simple mosca. Le menciono que aunque haya períodos de mi vida en los que no escribo, al final, una idea, o un personaje determinado suele perseguirme y darme dolores de cabeza, como una mosca detrás de la oreja, buscan su momento de ser plasmados en papel; si he llegado a avanzar tanto en la novela (pese a no contentarme su desarrollo) es porque la mosca poseía ya unas dimensiones demasiado grandes como para seguir pasando de ella. Le menciono mi intención de presentar a concurso el relato que estoy escribiendo, le comento de qué va, le gusta la idea, me anima a que lo escriba y lo presente, a que lo acabe cuanto antes y lo revise, que me hará mejorar y coger confianza, la que necesito para continuar con la novela. Este tío es grande.

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   Llegamos al local a eso de las 12 de la noche, ya hay gente tocando, la sala está oscura como boca de lobo, compuesta por mesas y mullidos sillones bajos, la atmósfera del local es especial, la gente va allí a escuchar música en vivo mientras toma algo, la gracia del espectáculo está en la improvisación. Aquí la gente no forma algarabío, la escasa luz elimina la posibilidad de ligar, el ambiente es distendido pero familiar, tranquilo, pero profesional. Si vas a tocar, la consumición te cuesta 4 euros, de no ser el caso, asciende a 6, teniendo en cuenta el ambiente y la música, no me duele pagar ese dinero por un refresco. Después de esperar una hora, mi amigo sube al escenario y toca la guitarra durante tres temas, yo no entiendo nada de música, siempre he tenido poca capacidad auditiva para analizar la música (además de falta de conocimientos en la materia), pero recuerdo perfectamente lo que tocaba este chico cuando iba a verle a la Iglesia, ha llovido mucho desde entonces, y los temas que ahora toca son tranquilos, pero hay especialmente uno, en el que brilla como una estrella, se marca un solo que me eriza los pelos del brazo, la gente le aplaude, como hacen al final de cada solo, a veces aplausos vacíos que buscan cumplir con lo establecido en los cánones de lo agradable, en este caso, totalmente justificados, mi amigo lo hace mejor de lo que pensaba, el cabrón ha mejorado mucho, no, ha mejorado de cojones. Cuando nos damos cuenta son las dos de la mañana y la posibilidad de volver en Metro, queda totalmente descartada, volvemos en autobús nocturno, y mientras tanto seguimos hablando. Una de las cosas que me choca es que me he dado cuenta de que el músico es un ser muy solitario, así como el escritor, me imagino a mi amigo viniendo a estos sitios en solitario, es más... Trabaja por las mañanas, a horas intempestivas, y aún así acude a estas quedadas nocturnas, en las que, si tiene suerte, puede subirse con gente profesional de mayor nivel a tocar algún tema, improvisar con ellos y aprender de todo esto... Para ello, mi amigo dedica horas de sueño que sufrirá especialmente al día siguiente, en el trabajo, además, le cuesta dinero desplazarse hasta el local, así como tomar una consumición, todo esto para no solo no ver un duro, sino no tener por seguro que pueda llegar a tocar algún tema. Me lo imagino solo, sentado, esperando un momento en el que unirse al grupo, con una bebida en la mesa y el estuche de su guitarra pegado a las piernas. Algo se encoge en mi interior, dudo que en palabras haya sido capaz de capturar lo que transmite este chico. Puede que nunca llegue a ser el músico que espera ser, pero podrá poner la mano en el fuego y asegurar que lo intentó todo, y que dedicó todo el tiempo que fue capaz de reunir. Respeto a este chico el doble que a las personas que tienen dos trabajos. Trabajar en dos sitios es MUY duro, y tienes que echarle huevos, especialmente porque serán "curros genéricos" que no te hagan especial ilusión. Lo de este chaval va un paso más allá, tiene claros sus sueños, y está dispuesto a luchar lo que sea por ellos, sin duda, me ha tocado la fibra.

...
   Antes de despedirnos comentamos lo de volver a quedar dentro de poco tiempo, lo hemos pasado realmente bien, y hemos conectado bastante, las conversaciones que hemos tenido durante la noche no son las que tienes normalmente con una persona cualquiera, han estado muy centradas en la creación de obras, muy intelectuales pero sin llegar a la pedantería, ambos vivimos con los pies en el suelo y somos humildes. Aunque me encuentro a años luz del punto donde se encuentra él, me considero a mi modo, un artista, o un intento de uno, para ser más específico, el haber hablado con él me ha llevado a darme cuenta de varias cosas. Y una de ellas es que quiero escribir de verdad, quiero escribir mucho y bien, así que pese a las horas que son, reviso y modifico las 3 páginas que llevo de relato, cuya extensión total será de 10 hojas. Hago eso y escribo esta entrada, para dejar plasmados estos sentimientos, voy a incluir la escritura como un hábito en mi vida, si soy capaz de leer todos los días sin falta, por qué no escribir, aunque sólo sea un poco. Al parecer ya he terminado mis estudios, me falta encontrar un trabajo y asentarme un poco en algún sitio, ya no tendré la presión de los exámenes, ni el tener que memorizar cosas, dispondré de más tiempo para escribir. Tengo las cosas más claras ahora. Tengo un amigo músico, Y vosotros... Vosotros tendréis un amigo escritor. Dadme tiempo y veréis.

martes, 17 de marzo de 2015

Filth, el sucio: Irvine Welsh vuelve a liarla...

Portada Filth
   "Filth" en castellano "escoria" o "inmundicia" es una novela del '98 escrita por el escocés Irvine Welsh, al que probablemente conozcas por ser también autor de "Trainspotting" (peliculón y librazo); su estilo de humor ácido y su claridad para tratar temas mundanos de la forma más enrevesada, le convierten en un gran exponente de la literatura actual en cuanto a "realismo sucio" se refiere. Cada una de sus obras lleva un sello personal que de nuevo ha sabido plasmarse correctamente en la adaptación de esta "Filth" (de la que no he leído el libro, pero del que puedo hacerme una idea). La historia que se nos cuenta es la del detective Bruce Robertson, que se encuentra a la espera de recibir un ascenso para cubrir una vacante, el problema es que el resto de compañeros de departamento se encuentran en las mismas. La película girará en torno a un caso de asesinato que proyectará a quien lo resuelva a cubrir la mencionada vacante, todo apunta a que Robertson es el más indicado, se trata de todo un profesional... El problema es que es maleducado, drogadicto, alcohólico, tiene problemas de ira y se medica para no sufrir alucinaciones, no parece ser el mejor candidato para el puesto... Pero eso no lo sabe nadie.

   El film por lo tanto se centra en el personaje de Bruce: cómo va resolviendo el asesinato con los métodos menos políticamente correctos, cómo va pisando a sus compañeros sin que estos se den cuenta, cómo el personaje va cayendo en una espiral de mierda en la que parece ser la mosca de mayor tamaño... Un film desenfadado con el que llegar a reír a carcajadas, por lo hijo de puta del protagonista, que no duda en acostarse con las mujeres de compañeros de trabajo, o con aprovecharse del poder que le da su placa, "por el bien de la investigación". Una muestra de lo más oscuro del Edimburgo más abyecto que no conocerá nadie que no viva allí, como suele ser el caso en las obras de Irvine Welsh. Aunque la película cuenta con un ritmo continuo salpicado por buena cantidad de escenas bizarras (en el sentido anglosajón de la palabra), puede llegar a cansar un poco por lo irreverente y continuado de las situaciones, así como por el propio caso de asesinato, que únicamente sirve como excusa para el resto del film. Desde luego que no es una película de asesinatos, aunque se centre en uno.

Subconsciente Filth
Las conversaciones con "su conciencia" están muy conseguidas, aunque acaban repitiéndose.

   Lo más interesante de la película es sin duda el personaje principal, que parece reunir todas las "cualidades" para ser lo peor de la sociedad, es gracioso, divertido y desagradablemente sincero. La actuación de James McAvoy es realmente impresionante, da vida al protagonista de forma MUY satisfactoria. Este servidor cometió el error de ver "Filth" doblada al castellano; si realmente os interesa, y apreciáis una buena interpretación, y al inglés como lengua, tendréis que verla en original, para daros cuenta de la gran interpretación del protagonista y del acentazo escocés, que suma tres puntos de carisma. Por otra parte, varios puntos de la trama acaban colgando de mala manera, lo que presumo se deberá a las limitaciones de adaptar una novela a la gran pantalla, lo más seguro es que en la obra original queden cubiertos todos estos puntos (de gran importancia para comprender al personaje), que más que pequeños orificios, acaban siendo gigantes hoyos en la línea argumental. El desenlace de Bruce Robertson no me pareció el más indicado, aunque la escena final de la película tiene su gracia, manteniendo el alma del protagonista. Película para fanáticos de Irvine Welsh, o para mentes enfermas que disfruten de esta vertiente "más sucia" de crear historias.

Bruce Robertson enfadado
Me encanta la forma que tiene la película de romper con la cuarta pared. Muy bien conseguido.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Derrota la crisis: Hazte puto

   Recuerdo la primera vez que escuché hablar sobre el tema, hará cosa de casi un par de años: Iba tan feliz un servidor por la calle, tratando de poner en orden la cabeza, cuando me crucé con un conocido, con el que había estudiado hace bastantes años, en esa enorme mierda que es la educación obligatoria. Tras unos minutos de conversación banal, me pisotea diciendo que es camarero, que mi puesto de trabajo no puede considerarse uno como tal, más especialmente cuando es el negocio familiar, que estoy perdiendo el tiempo, que debería dejar de ser tan cómodo y buscarme algo "de verdad", que tenía que hacer como él. No niego que pueda tener razón, pero no deja de tocarme los cojones, yo nunca piso a nadie cuando hablo de mí mismo... Me jode la necesidad de los demás de intentar brillar ante los conocidos del pasado... Seamos sinceros, en nuestros tiempos el tío era un mierda, y ahora parece igual de imbécil, pero pasado de kilos y con menos pelo, que se ahorre las ganas de pisarme y las utilice para apuntarse a un jodido gimnasio...

   - Cuando sea un escritor famoso le contrataré para que me abra la botella de Coca-Cola, le tendré todo el día de pie, junto a mi mesa de trabajo, me acostumbraré tanto a su silueta inmóvil que olvidaré que está ahí. Estornudaré en su dirección y podré tirarme los pedos tan fuerte como quiera, él no podrá moverse de su posición en una jornada de ocho horas seguidas, los cinco días de la semana, por los que le pagaré un buen sueldo. La imbécil de su mujer, si es que termina teniendo dejará de preguntarle qué tal el trabajo a partir del segundo día, se dará cuenta de que ha terminado sus días con un imbécil que no vale para nada. Como estúpido cascarón de humano que es, permitirá humillarse de esa manera... - pienso para mis adentros mientras contengo una sonrisa.

   El caballero capullo en cuestión pasa a contarme que un conocido nuestro, tras ir rotando de un puesto de trabajo a otro, ha terminado por tomar "la vía fácil". Pregunto por tal vía y recibo como única respuesta: "Es puto". Arqueo una ceja, se me ocurren 47 ocupaciones y media más "fáciles" que permitir que te rellenen las posaderas con longaniza de la patria, algunas de las cuales son las siguientes:
- NiNi (tan de moda ahora, no hacer nada y seguir comiendo-respirando-cagando a la espera de la iluminación divina o la invasión extraterrestre).
- Portero (serás la putilla del bloque de vecinos, pero no te cabalgarán las nalgas).
- Repartidor de publicidad (genera una mierda de ingresos, pero no requiere experiencia y es fácil).
- Perroflauta (con una inversión inicial sencilla para la flauta y los harapos, el perro puedes cogerlo de la calle, o robárselo a algún vecino).
   Al comunicarlo, el sujeto en cuestión me responde que no, que sólo se acuesta con mujeres, pero que "vete a saber tú que viejas chochas serán", continuamos hablando un par de minutos más, y cuando tengo ocasión me despido y huyo; su vida será muy interesante y tendrá un trabajo mejor que el mío, pero yo no asalto a antiguos conocidos para aburrirles con chismes de mierda. Yo hago cosas mucho más importantes, acelero el paso para volver cuanto antes a mi habitación. Al llegar a casa abro el Photoshop y continuo dándole al cómic, olvido todo este tema...

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   Hace cosa de un mes y medio quedo con un amigo a tomar algo, nos ponemos al día sobre nuestras vidas, prácticamente iguales a la última conversación que sostuvimos hace ya meses, salvo por un punto oscuro que mi amigo decide no contarme en el establecimiento. Cambiamos de tema, y una vez en la calle, tras mirar en varias direcciones, como si estuviera a punto de dilucidar una conspiración masónica de nivel mundial, me dice, me susurra: "Igual me hago chico de compañía"; en una mezcla de sorpresa y asombro, haciendo gala del tacto que me caracteriza, respondo: "O sea, puto". La conversación continúa, el chico me cuenta que con su trabajo actual le da para vivir de sobra, es un humilde tipo sencillo que no gasta en cosas innecesarias (yo también me tengo por uno), pero que de esta forma generaría unos ingresos extras MUY GRANDES. Me paro a pensar seriamente en la necesidad que alegan tener las prostitutas para terminar vendiendo su cuerpo, podrían limpiar portales, trabajar de cajeras, o cualquier otro trabajo "de chica" (no soy machista, en serio), o si tiene raíces eslavas o espaldas ucranianas de trabajadora del campo, trabajos "de hombre" como cargar camiones o piropear jovenzuelas de sol a sol subido a un andamio. Lo de mi amigo va un paso más allá, no tiene la necesidad real de hacerlo, mi cabeza no comprende, es una forma de vender tu cuerpo, algo que te hace único y especial antes los demás, por un dinero que además no te hace falta...
   - Es que no está mal... Además, ¿a quién no le gusta follar? ¡Y cobrando por ello! - me dice mi amigo al ver mi cara de sorpresa ante todo esto... Frunzo el ceño, el 75% de los tíos que conozco, de ser tías, serían prostitutas reconocidas o guarrillas de poca monta, yo no. Yo sería una bibliotecaria pelirroja con gafas de pasta a la caza de un escritor reconocido que me solucionase la vida, pero ese, es otro tema...

La foto que mencionaba.
   Pensando en que antes o después escribiré una entrada al respecto, me fijo en la zona en la que estamos, Banco de España, decido tomar una foto bonita para rememorar este momento, cada vez más, aunque actualice poco, pienso en este Blog como en un espacio personal que me gusta desarrollar, sabía que esta historia tendría cabida en forma de entrada, así que tomé la única foto del post. Entrando en materia me comenta que todo esto lo lleva una agencia (que le encontró a él por una red social de folleteo en la que está dado de alta), que se ponen en contacto "las clientas con ellos", que sólo son intermediarios, o sea, uno debe ir a verse con la persona que contrate el servicio a la dirección facilitada, darle al tema y cobrar en mano, la totalidad del servicio, sin tener que darle nada a la agencia. Él no sabe decirme, pero imaginamos que las mujeres contratarán un servicio o algo, pues no tendría sentido que la agencia no viera un euro.
   - Tío, en serio... No lo veo, joder. No te hace falta ni nada, no sé cómo siquiera ves la posibilidad... Si te aburres, cómprate un puto gato, pero no te vendas, cojones. - en este momento me siento un buen samaritano, intentando devolver al buen camino a una oveja que se encuentra fuera del redil.
   - Te hablo de 300 pavos por servicio. Currando una noche a la semana, me estaría llevando 1200€ al mes... Es como para pensárselo...

   Algo en mi cabeza hace "crick", no sé muy bien si dos partes de mi cerebro encajan o desencajan, pero estamos 20 metros más andando sin decirnos nada, dicha la cifra en alto, no es ninguna tontería. Trabajando cuatro días al mes puedes ganar más que mucha gente que conozco, si le añades un trabajo cualquiera, podríamos estar hablando de un sueldo muy importante. Me despido de mi amigo y voy a clase (estudio de tarde, como la gente que trabaja, y como los mongoles deficientes, como yo).

...
   El otro día, antes de hacer esta entrada, dejo caer el tema en una conversación con mi novia, por ver qué piensa al respecto, según empezamos a hablarlo se escandaliza un poco, hasta que digo la cifra en alto, y al igual que yo entonces, calla. Retomamos el hilo de la conversación, es mucho dinero, le soluciona a uno la existencia, pero claro, probablemente la mayoría de mujeres que contrata esos servicios rondarán los 65 años; yo tengo un superpoder que hasta este momento no he querido compartir, pero que hago ahora: basta rozarme un hombro para que mi cañón de Navarone se encuentre preparado para la batalla. Aunque sincerándome conmigo mismo, barajo la posibilidad de que viendo un cuerpo tan viejo, lo más seguro es que yo no empalme. Intenta no pensar en cosas como: cuero viejo, pasas, tu propia abuela, tetas que cuelgan hasta las rodillas o las yemas de tus dedos al salir de un baño de 3 horas. Decido que si en el mejor de los casos, son mujeres que rondan los 40-50, podría ser menos desagradable para uno, hasta que mi mente depravada se da cuenta de una cosa que había pasado por alto hasta ese momento...
   - Hostias, no... ¡Ni de coña, vamos! Está muy bien ganar 300 pavos por servicio, pero esa mujer que te los da, los estará sudando mucho, para juntarlos y darse el capricho... Si yo pagara 300 euros por un servicio así, ¿qué cosas haría? Probablemente amortizase hasta el último euro, cualquier tío pediría cualquier locura mental que tuviera en mente, es mucha pasta... Y hace ya tiempo que me di cuenta de que las tías están tan salidas como los tíos, así que ni de coña, ¡pobre de la mujer que recibiera 300 euros míos por un poco de sexo!
   - Ahí tienes razón, Kuma - dice mi novia. - ¿Pero qué te puede pedir una chica? El problema sería más bien al revés, ¿no? Imagínate un chico contratando a una chica... - Desde luego que se me ocurren mil cosas que un tío puede hacerle a una cualquiera a la que le paga tal cantidad de dinero, pero se me ocurre una, especialmente una, que podría querer hacerme una mujer, y que no vale 300 euros... Abrazo a mi novia y le comunico que, de momento, seguiremos siendo pobres, añado:
   - ¡No pienso permitir que una mujer se me cague en el pecho! Si mi amigo quiere cargar con ese marrón allá él, yo apostaré por seguir escribiendo.

Y eso fue todo.

sábado, 21 de febrero de 2015

Soy el all-in-one, soy...

   Cuando digo que trabajo las noches de los fines de semana en un bar, la gente tiende a preguntarme mi función allí: me imaginan tirando cañas, ligando con chicas de Erasmus, poniendo copas... Y la verdad es que no: ¡Soy el all-in-one! Y como tal me presento ante la gente. Soy la más diminuta de las mierdas del negocio, mi función es la de hacer todas las tareas pequeñas y menos lustrosas, que juntas, dan como para pagar a alguien, o sea, a mí. Mis funciones principales son las de recoger todos los vasos y platos por fuera de la barra que no están en uso; además, friego cada día el doble de platos que limpiarás tú en todo un año. Saco la basura, tiro el vidrio, compro el pan, ayudo al camarero de salón a servir cuando hay mucho tajo, subo las bebidas de "la cueva", cargo las cámaras, barro y friego el Bar (barra exterior, baños y salón), ayudo en cocina pelando patatas o troceando el pollo... Una puta mierda, vamos. Cuando a esto añado que mi padre es el propietario, la gente me mira de lado queriendo darme a entender que no hago nada, que por ser el hijo del jefe voy a tocarme los huevos a dos manos, y, bueno... ¡Ojalá fuera así, cojones! Soy la última mierda, lo sé y lo acepto, porque seré el all-in-one, pero mis metas están mucho más allá de la barra de un Bar. En cualquier caso, creo que la experiencia personal que me está dando es bastante grande, este es el tercer año ya que llevo allí, y me lo noto bastante, he perdido la vergüenza a niveles siderales, lo que está bastante bien. Profesionalmente, ¡una mierda pinchada en un palo! No me han dado de alta nunca, así que eso, no es experiencia demostrable, por lo que... Gracias Papá, confiaré en las correctas decisiones de mi gobierno para salir adelante (me mofo).

   Últimamente, con exámenes y demás, me nace la rama más personal, y prefiero escribir sobre cómo me siento y qué me sucede, así que resumiré los acontecimientos que tuvieron lugar esta noche en el Bar, siempre pasan cosas que olvido a los pocos días, pero creo que puede ser interesante contarlas de vez en cuando por aquí, y así mantener esto algo más actualizado. Atentos al ladrillo que saldrá de esto, si no os apetece leerlo entero, pues que os jodan... Escribo para mí.

...
   Con motivo de la revisión de un examen, salgo más tarde de lo normal de clase, a eso de las 21:15, con media hora estimada de vuelta a casa, y entre que me cambio de ropa y demás, entro por la puerta del Bar a las 22:00; cuando oficialmente debo estar allí a las 21:30, mucho trabajo, caras largas, no es la mejor manera de empezar la jornada, desde luego... Empiezo fregando platos en cocina y cuando lo tengo más o menos controlado, decido ponerme a recoger por fuera de la barra vasos y platos. A menudo debo preguntar al cliente si ha terminado con lo que tengo intención de retirar, en caso afirmativo, procedo.
Suceso extraño de la noche nº1: Me dispongo a retirar un plato de pollo (aperitivo gratuito que ponemos con la cerveza) al que no han hecho caso, pregunto antes de retirarlo, son dos chicas y un semi-hombre(el pelo le delata, a este le gusta que le den), este último me guiña un ojo y pregunta:
- ¿Verdad que es conejo? ¡A que no es pollo! - me quedo mirando el plato, por la forma de las porciones, cualquier ser humano con un mínimo de inteligencia diría que es pollo.
- Claro, claro... - decido seguirle el rollo sin más, hasta que veo que dos de las porciones son muslos de pollo. Este tío es gilipollas. - Pero no es conejo, ¡es liebre!
- ¡Anda, liebre! ¡Déjalo, déjalo! - las chicas se abalanzan sobre el plato pensando que es la primera vez que comerán liebre. La edad media de estas personas debe rondar los 30 años. En un primer vistazo no me parecerían disminuidos psíquicos, tras la conversación me apiado de sus padres, debe ser duro traer gente así al mundo. Lo bueno es que puedes cocinar pollo todos los días y vendérselo como cualquier otro manjar, son subnormales económicos.

Raciones temáticas
Raciones de croquetas tristes, la mesa a la que estoy sirviendo parece un grupo de emos.

   ¡Mucho, mucho lío! ¡Se acaba el pan! Hace falta más, y rápido. Tengo que ir al chino. Llamo antes de ir, pilla algo lejos, la china, de unos 18 años, me dio el nº de la tienda hace un par de semanas. Cuando llamo suelo decir que: "soy el chico de barba y gafas", en este caso lo cambio por: "Soy el chico de barba y gafas, ¡el guapo!", la china se ríe, hago el encargo, me dice que para salir del paso, tiene 3 ó 4 barras ya, no me lo pienso... Salgo a la calle en manga corta (como siempre), la gente me mira extrañada, salgo corriendo, de camino me cruzo con un relaciones públicas con el que me llevo bien, siempre me dice lo mismo:
- ¡ESTÁS LOCO! ¡VAS A PILLAR UN RESFRIADO! - suelo sonreír y decir mi manida frase de: "Es que soy del Norte. Del Norte de Madrid Centro". En este caso sonrío de medio lado y aprieto los dientes, soy el all-in-one soy Conan, no siento el frío.
   Una vez en el chino recojo el pan, la china no deja de tocarse el pelo, sé que le gusto, o que al menos le llamo la atención, tengo novia y lo sabe, no pretendo nada con ella, soy un hijo de puta, pero es que es divertido. Por un momento se me va la cabeza, pienso en si la china me recordará más allá de la tienda, si cuando llega a casa piensa en mí... Y por asociación de ideas (mi cabeza está enferma) recuerdo "el mito" de que las asiáticas lo tienen horizontal... ¡Claro, joder! Sólo ellos lo saben realmente, y por eso pixelan sus películas porno, para que el resto del mundo no lo sepa. Acabo de hacer un gran descubrimiento. Estoy enfermo. Vuelvo corriendo con el pan.

   Sigo a lo mío, viene a verme mi mejor amigo, al que hago entrega de 590 euros, me está llevando lo del viaje a Londres de forma totalmente desinteresada, es un gran tipo, no temo que se quede la pasta o me la juegue, es un amigo de verdad, me dejaría dar por culo por un unicornio de colores con tal de salvarle la vida. Ya sabéis, ese tipo de amistad. Al poco de irse mi colega, un grupo de chicos que me miran mucho me piden el favor de poner a cargar un teléfono móvil, imagino que me miraban por eso, que les daba vergüenza pedirlo, nada más lejos de la realidad, un par de horas más tarde, uno de ellos dice:
- ¿Me pones otra tapa? ¿Y de paso tu número? - me quedo mirándole, de yo ser maricón me buscaría a un caballero homosexual, esta es una maricona loca, lleva las cejas más arregladas que una colombiana, me da asco.
- La tapa sin problema, lo del número ni de coña. - contoneo mis prietas nalgas y me hago la difícil. Bueno, más bien la imposible, no soy gay,

Mi compañero a la faena...
Suceso extraño de la noche nº2: Si has llegado aquí eres un valiente, por eso te cuento esto. Estoy en salón poniendo unas raciones que salen de cocina cuando una chica me dice que el baño de las chicas está asqueroso. Pego un respingo, en mi cabeza toma forma un aborto natural entre las cuatro paredes del baño, sangre hasta en el techo, en mi nariz empiezo a notar el olor metálico y dulzón de la sangre. Soy una jodida nenaza, pero cuando pasa algo en el baño de chicas, huyo: Se lo cuento a un compañero que está por irse, me dice que se encarga, al poco me llama a gritos, el lavabo está atascado, huele fatal y el agua es de tono pardusco. Sí, alguien ha vomitado en el lavamanos, y lo suficiente como para atascarlo, se me revuelve el estómago, mi compañero mete las manos y deshace el tapón, creo que estoy presenciando una de las cosas más horribles de mi vida. Los hombres pareceremos más guarros, pero del baño que huyo siempre, es del femenino (más de una vez me voy sin limpiarlo, soy así de mala persona). Al terminar se aclara un poco las manos, y antes de ir a cocina se cruza con el hombre que quería creer que comía liebre, al parecer es un asiduo, le da la mano a modo de despedida, en mi interior aguanto una carcajada, con esa misma mano va a sujetarse el miembro mientras esté meando. Creo que no volveré a darle la mano a nadie en meses.

...
Sacando los platos a la velocidad del sonido del lavaplatos, rompe uno sobre mi dedo pulgar de la mano derecha, el corte es largo, me mosquean mucho estas cosas, quedo mirándolo mientras contraigo el ceño y aprieto los dientes, la herida no mana sangre, he detenido la hemorragia con el pensamiento, soy el all-in-one soy Conan.

...
- Flipas con las irlandesas - me dice un compañero de barra. No entiendo a qué viene, no me he fijado en ellas.
- ¿Las guiris del fondo? ¿Qué pasa? - y pasa a relatarme cómo llevan en el Bar desde las 20:00, son seis amigas, piden rondas de seis cañas. Llevan 21 rondas, no me lo creo. ES IMPOSIBLE. Son mujeres, son delgadas, no pueden tener tanto aguante. No llevan el pedo que estoy acostumbrado a ver cada fin de semana en otras personas, parecen serenas, hablan mucho entre ellas.
   Para el final de la noche ya he estado más atento, llegados a este punto se han tomado 28 rondas de 6 cañas (168 cañas entre seis mujeres... Nunca vi nada igual), y han sido invitadas a dos rondas de chupitos de orujo de hierbas. Mis ojos no pueden creerlo, mi padre me llama, nadie allí habla inglés, empiezo a traducir. Resultan ser unas tías de puta madre, están de vacaciones, llegaron ayer y se van el Domingo, vienen en busca de un poco de mandanga, una de ellas me dice que si al salir tengo plan, que vaya con ellas. Está buena, joder, está muy buena, es mayor que yo, tengo novia... ¿Probabilidades de que me pasara esto sin novia? 0,0000001%, así es el karma. Creo que todo está en la mirada, cuando estás solo, desprendes necesidad por los ojos, una vez estás emparejado, desprendes estabilidad, seguridad, serenidad... No me molesta no irme con ellas, estoy muy contento con mi novia, lo que jode es que pasen estas cosas. Lo bueno es que a lo tonto estuve como 45 minutos hablando con ellas en inglés, al principio algo mal, me cuesta arrancar, pero al final cojonudo. Hacía mucho tiempo que no hablaba tanto de seguido en inglés, me viene cojonudo.

   De vuelta a casa pienso en escribir esta entrada, probablemente pase sin pena ni gloria, es demasiado larga, pero me nace hacerla así, y así la escribo. Tengo ganas de acabar los exámenes ya, poder relajarme y que el flujo de ideas vuelva a mi cabeza, tengo ganas de escribir, porque vale, soy el jodido all-in-one, pero sé a donde quiero llegar. Quiero escribir, y por eso escribo.
Soy Conan.

lunes, 16 de febrero de 2015

Dead Island: El rey de los bugs

Dead Island Riptide opinión
   "Dead Island", una saga de videojuegos algo complicada de analizar... Debe haber pasado aproximadamente un año y medio desde que acabase la primera parte con Nano (ese milenario ninja desaparecido) en cooperativo, y un par de días desde que terminara esta segunda parte en solitario. ¿Qué decir de esta "saga" de videojuegos? Si en la primera línea de la entrada decía que se trata de un videojuego difícil de analizar es por tratarse de uno de esos títulos que o bien TE ENCANTA o bien LO ODIAS, es así de sencillo: ¿Y esto por qué? Muy sencillo, la trama es bastante floja, los personajes son de lo más estereotipado que te puedes echar a la cara, los giros argumentales son de guión muy flojo (*Introduzca nombre de infantil anime popular con tentáculos hentai* tiene episodios de relleno más trabajados), las misiones secundarias no tienen interés alguno, más allá de conseguir armamento específico o suponer un reto "especial" (mucho ojo a esas comillas), pero realmente no añaden nada a la trama, y recalco este punto con especial énfasis, creo que si el FIFA o el Tiger Woods tuvieran un modo campaña tendrían misiones secundarias más interesantes (sarcasmo cero). El 85% del juego estarás yendo del punto A al punto B en solitario (aún formando parte de un amplio grupo de supervivientes), y el 15% restante peleándote con la INMENSA cantidad de bugs que tiene el juego.

   ¿Pero y entonces, por qué cojones jugarlo? ¡Porque es ALTAMENTE adictivo! Crear armas a partir de componentes y herramientas, ademas de poder mejorarlas y hacerlas más letales; un sistema de mejora de habilidades bastante amplio y personalizable que permite hacer evolucionar al jugador de cara a los combates (aunque se quede algo corto); una cantidad BRUTAL de objetos a recolectar, cada 10 pasos tendrás cosas que recoger (los grupos de maletas solitarios me produjeron más de una agradable erección), Y coño, ¡matar zombies a mansalva! Nunca fue tan divertido destrozar no-muertos con lo que tengas a mano, si de algo puede alardear este juego es de tener un sistema de combate rápido y frenético, que transmite perfectamente la ansiedad de sentirse rodeado y continuamente superado en número. Buena variedad de enemigos para un juego de este tipo, mucha interacción con otros personajes, la posibilidad de ser jugado en cooperativo online... Vale, pero... Como saga de videojuegos es una verdadera cagada, concretamente por dos puntos:
1. ¿De cuál estoy hablando? ¿Del primero o del segundo? ¡DA TOTALMENTE IGUAL! Son el mismo jodido juego, y no lo digo en líneas generales, sino técnicamente, pues utilizan el mismo motor gráfico y cuentan con el mismo equipo creativo, además, argumentalmente son copia el uno del otro, así como en desarrollo, situaciones... E incluso FALLOS, los bugs que tenía la primera entrega se repiten en la segunda, los problemas de escalado no se han solucionado, la inteligencia artificial de los enemigos es la misma... Fallos por doquier: Extraños "respawn" repentinos, daño enemigo aleatorio, fallos de texturas, muertes automáticas "porque sí"... Técnicamente es probablemente uno de los peores juegos "comerciales" con los que me he topado en mucho tiempo, especialmente si tenemos en cuenta que arrastra los errores que ya tenía su predecesor, lo cual es bastante lamentable.
2. Como ya comento en el primer punto, LOS BUGS, que en determinados momentos lo hacen casi totalmente injugable... Desde una mala señalización en el mapa en determinados momentos del juego que te obligará a dar más de una y dos vueltas estúpidas, a fallos que dificultan hasta límites insospechados la jugabilidad, o que por el contrario eliminan TODO el reto a momentos que deberían ser complicados. Errores incluso con los objetivos de algunas misiones, que no se completan hasta que sales del juego y lo intentas de nuevo, teniendo que hacer lo mismo...

Nuevos enemigos Dead Island Riptide
Se agradecen los nuevos tipos de enemigos, que son bastante más duros que los del "Dead Island" original.

   En definitiva, un juego interesante que recomiendo encarecidamente a todo jugón que guste de las historias de zombies. Aunque no es un título que recomendar en líneas generales, y pese a estar formado por dos entregas prácticamente iguales (expansión una de la otra) es cierto que deja un buen sabor de boca, e incluso crea adicción; a las horas de haberlo terminado ya lo echaba de menos, pese a que argumentalmente fuera más débil que un ataque de Krilin. Personalmente, me gusta más que "Left for dead" cuyo ritmo jugable nunca me cautivó y al divertido pero limitado "Dead Rising" (cuya tercera entrega, por otra parte, parece muy interesante). Antes de cerrar, comentar que el DLC "Ryder White" de la primera entrega cuenta con una trama que se come a la de los dos juegos principales enteros, lo cual, no deja de ser algo lamentable. Sería interesante probar "Dying Light", que jugaré y comentaré por aquí en un futuro.

En resumen: Juego divertido y adictivo en el que poder crear tus armas e ir mejorando al personaje, con una historia de fondo muy mediocre y una cantidad de misiones poco variadas, complementadas por misiones secundarias que no aportan nada a la trama. ¿Jugaste al primero? Pasa de este, son ganas de pasar dos veces por caja, hazme caso.

miércoles, 11 de febrero de 2015

El juego de Ender: Libro y película

El Juego de Ender
   Ganadora de los premios Nébula del '85 y Hugo del '86 (dos de los premios más importantes del género), "El juego de Ender" se cuenta como una de las mejores novelas de "ciencia ficción juvenil" de las últimas décadas, siendo considerada además, una novela imprescindible por mucha gente (entre la que me incluyo). Supera con creces a todo producto clónico/refrito adolescente del panorama actual, sin querer desvirtuar nada en especial pero teniendo en mente historias como: "Los juegos del hambre", "El corredor del laberinto", etc. La profundidad de los personajes, la historia que se nos cuenta y la evolución del personaje principal, quedan a unos niveles tan altos que sería un completo insulto compararla con estas otras historias mencionadas. Claro está que todo lo que he dicho es sobre la novela, ¿qué hay de la película? Eso es ya otro asunto... Como novela, llega a ser bastante desconocida para la mayoría, por lo que la película llegó para el común de los espectadores como una historia nueva, y como film ligero que digerir una tarde y olvidar al momento.

   A modo de sinopsis: La historia se centra en un futuro de la humanidad en el que la sobrepoblación es un problema de tal envergadura (nunca mejor dicho), que el número total de hijos se limita a dos, salvo en casos muy concretos, como la familia de nuestro protagonista. Andrew "Ender" Wiggin, es el tercer hijo y como todos los nacidos, es observado y forma parte de un plan superior, las autoridades buscan a una especie de "Dios militar", una persona que sepa aunar liderazgo y autonomía, que tenga un genio militar muy especial y que aguante la presión hasta el más descabellado de sus extremos. ¿Y todo para qué? ¡Para destrozar a los insectores! Una raza alienígena que atacó a la Tierra en el pasado y que planea acabar con nuestra existencia. Wiggin puede ser la última esperanza de la humanidad, y el Gobierno estará dispuesto a realizar todas las acciones necesarias para conseguir explotar todo su potencial.

   La estructura de la novela es sencilla, pensada para lectores de todas las edades, los capítulos no son largos y hay buena cantidad de estos, además, en sus 300 páginas suceden gran cantidad de sucesos, y los personajes quedan bien desarrollados, Orson Scott Card (el autor) es un genio en cuanto a la expresión de las emociones y es único escogiendo las palabras indicadas para describir situaciones, de forma que sin ser especialmente descriptivo nos pone en situación de la mejor de las formas. En la película se opta por un ritmo tranquilo pero una sucesión de acontecimientos tan grande que se queda corta en todos los aspectos (una de las grandes limitaciones del medio, problema de la duración de este), dando como resultado un film correcto pero nada destacable, lo que no sucede con el libro...

Reparto Juego de Ender

   El personaje de Ender va evolucionando a lo largo de las páginas, y no de la forma más agradable; al principio de cada capítulo se utiliza un recurso que me gustó y sorprendió bastante, conversaciones sobre la evolución psicológica del personaje por parte de principalmente dos personajes, cuyas identidades iremos descubriendo a lo largo de las páginas; así, seremos espectadores del mapa psicológico de Ender, cómo le limitan, lo aíslan y le condicionan, para hacer de él un arma perfecta que salve a la humanidad. Los niveles de presión que deberá aguantar Wiggin y las pruebas a las que será sometido (qué él mismo cree reales) lo harán madurar rápidamente, a tiempo de poder liderar el ataque, en una cuenta contrarreloj que el propio personaje desconoce. Tratando temas tan interesantes como la superpoblación, la pérdida de la inocencia, las relaciones personales y la física o el espacio (mención aparte al magnífico trabajo del autor para hacernos entender de forma MUY sencilla cuestiones físicas complicadas), la pregunta final no puede ser otra más que: "¿El fin justifica los medios?". De carácter altamente militar (una verdadera pasada la estrategia militar incluida en sus páginas) y político (las acciones de los hermanos son sublimes), cuenta con un enfoque psicológico y ético que los lectores menos avezados pasarán por alto, así como la película... Cuyo mayor problema fue el de venderla como un film adolescente más, profundizando poco en los personajes y sin conseguir esa atmósfera opresiva y emocional que envuelve a Ender, siempre rodeado y controlado por sus superiores, pero solo en el mundo y sin un lugar al que llamar hogar. Quizás de haberla fragmentado en dos partes habría sido una adaptación más fidedigna, pero el carácter de la misma no coincide ya de partida, habría hecho falta la dirección de otra persona (Gavin Hood me gustó en "Tsotsi", pero ya está) y un tinte mucho más oscuro. Como película imagino que podrá ser "disfrutable" por el espectador medio, pero no hace ninguna justicia a la novela. Si has leído la novela, este film te sobra, y recomeindo verlo únicamente si sientes curiosidad, pero mejor que no esperes nada de él. LE FALTA COMPLEJIDAD. Faltan más secuencias de la sala de batalla, más prácticas en el simulador, más evolución de personajes... Falta metraje.

Ender Sala de Batalla
Visualmente, el film cumple sobremanera.

Nota Extra: "El juego de Ender" no es más que la primera de una serie de novelas del autor, que cuentan con su contrapartida "La Saga de la sombra" protagonizada por otro personaje de peso en la saga.

Otras entradas que comparan la novela origen con su adaptación (comentadas en el Blog):
- "Los crímenes de Oxford" - No supo convencerme.
- "Metro 2033" - Interesante saga de videojuegos.

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