viernes, 8 de mayo de 2015

¡Ya tengo mochila!

   Hace unos días fui a una tienda ubicada por La Latina que se dedica a vender excedente militar, "¿para qué?" Puede que os estéis preguntando... Para un viaje que estoy organizando. Como a todo el mundo, me gusta viajar, perderme por ahí, despejarme de las cosas que me rodean... Son pensamientos que de vez en cuando me nublan la cabeza, no en vano estoy intentando irme de España con una oportunidad de empleo interesante que espero que termine saliendo (y de la que ya hablaré en otra entrada). Todos estos pensamientos podían leerse ya en la entrada "Vengo de correr", época en la que estuve muy agobiado y entrada en la que capé comentarios, pero que produjo un punto de inflexión en mi forma de ver las cosas; mi visión actual de cómo quiero llevar mi vida, difiere bastante de lo que venía pensando desde la niñez, pero prefiero dejar el tema para más adelante... ¡Me compré una mochila! Es de un lote que utilizaron las tropas españolas que fueron destinadas a Afganistán, por lo que es robusta, resistente, ¡y muy cómoda! Tiene la espalda ajustable y puede abrirse tanto por arriba, como por abajo, lo que me parece bastante útil. Precio de compra: 80 pavos. Las otras posibilidades que estaba barajando doblaban el precio, así que al final fue una salida bastante económica. Sí, me estoy planteando una aventura de mochilero.

   ¿A dónde me iré de viaje? Aquellos que me conozcan personalmente o que lean el Blog de forma asidua, sabrán que en primera instancia iba a viajar con la que ahora es mi expareja a Londres: pasar una semana allí juntos, practicar un poco el inglés (lo que da de sí una semana, en una ciudad en la que hay más españoles que en España) y en definitiva, pisar por tercera vez una ciudad que no tiene mucho más que enseñarme (en cuanto a viaje turístico-relámpago se refiere). En segunda instancia cambié la idea a realizar un viaje a Sofía, capital de Bulgaria, y viajar a los países más cercanos. La razón de por qué tan pintoresco país es porque tengo un compañero de clase de allí que me habló maravillas, y porque actualmente, es el destino europeo más barato que existe, además su gastronomía es BRUTAL. La extensión del viaje iba a ser de unas dos o tres semanas. Y esto nos lleva al último planteamiento de viaje que tengo en mente... Cogiendo un vuelo a Francia (me vale cualquier ciudad, no tiene por qué ser París) iniciar mi aventura de exploración de Europa, sin itinerario prefijado, un poco a la aventura, sin billete de vuelta ni presión de ningún tipo, un poco "a lo que salga", y en ello me hallo, preparando este viaje en solitario. La extensión que tengo en mente es la de realizar un viaje de dos meses, el presupuesto con el que espero contar para entonces (estoy ahorrando todo lo que puedo) son 2.000 euros. La fecha de salida sería a primeros de Julio, y me gustaría que la vuelta se produjera a finales de Agosto.

Hoja multiusos que no abulta nada ni pesa, comprada junto a la mochila.

   Analicemos bien la decisión que estoy a punto de tomar: A mediados de Junio terminaré las prácticas, y apuraré hasta finales de ese mes para juntar todo el dinero que pueda en el Bar. Si me ofrecieran quedarme trabajando donde estoy haciendo prácticas (cosa que parece probable), responderé con una negativa. En cuanto al dinero, aunque no haya currado más que en el Bar (sueldo muy justito para mis gastos), poco a poco he podido juntar algo de dinero, que espero que llegue a la cuantía de 2.000 euros dentro de poco. En definitiva, pretendo pasarme la mayor parte del Verano perdido por Europa, para volver sin un puto duro y sin trabajo; fríamente puede no parecer un movimiento muy inteligente, pero TENGO QUE HACERLO, y puede que no cuente con otras oportunidades como esta... Por estar currando, por estar emocionalmente atado a España, o cualquier otra cosa... Con 2.000 euros, tendría para gastar 1.000 cada uno de los dos meses, lo que es MUY ajustado: huelga decir que paso de pagar Interrail, hospedaje antes de salir o nada que se le parezca. La intención es moverme "a dedo" haciendo autostop, en los casos en los que no tenga suerte, tirar de autobús que me mueva de una ciudad a otra, y sobre todo, andar, ni más ni menos. Para abaratar costes, estas son algunas de las medidas que tomaré: Dormir al raso si se presenta la oportunidad, hacer uso de CouchSurfing (gente que te hospeda de manera gratuita en su casa por una noche), mendigar hospedaje en Iglesias, lavarme la ropa a mano en los lavabos de las gasolineras o ducharme en los baños públicos de las grandes ciudades.

   En cuanto a alimentación, aunque no sea un experto en nutrición, es cierto que tengo unos conocimientos básicos que creo suficientes; mi dieta se basará en bocadillos y fruta. Extrayendo del embutido proteínas y grasas, y del pan y las guarrerías que pueda comprar el otro macronutriente: los hidratos de carbono, de los que el cuerpo extrae energía me estarán faltando siempre, pues dudo que pueda comer arroces, pastas, patatas o sucedáneos a menudo. En tal caso, obligaré a mi cuerpo a tirar de las reservas de glucógeno en primera instancia y a utilizar la grasa como combustible, proceso más lento y del que se extrae menos energía. La fruta me aportará la fibra necesaria para poder hacer de vientre, y además, tomaré suplementos vitamínicos que me den micronutrientes y vitaminas, así como ayuda para mantener unos niveles de hierro, calcio, zinc y demás en sangre. Todavía estoy cerrando los preparativos... Tengo cita para sacarme el pasaporte a finales de este mes, tengo que mirarme lo del seguro médico europeo, y comprar alguna cosa más que me falta del equipo. Cuando lo tenga todo, tengo intención de hacer senderismo de montaña los Domingos con TODO el equipo, para acostumbrarme poco a poco a la sensación de llevar la casa a cuestas, para ello espero contar con el apoyo de Kase, gran amigo y mejor persona, y con quien hace tiempo iba a la montaña a caminar de vez en cuando.

Navaja suiza que tiene lo más básico, por la parte de abajo tiene sacacorchos, punzón y gancho.

   Básicamente eso es todo, de una forma u otra, permaneciendo más o menos tiempo, este Verano me patearé Europa, es mi máxima actual. Una forma de salir un poco del estrés en el que me encuentro actualmente (debido a varios motivos que no procede detallar), un modo de conocerme mejor a mí mismo, de derrotar miedos, madurar y volver siendo otra persona, espero que con las ideas más claras, y menos propenso a hacer tonterías, que este año cumpliré 24 palos, y sigo siendo un jodido crío. Durante mi estadía no sé muy bien qué pasará, pero espero volver con una o dos historias interesantes que contar, ¡nunca se sabe lo que puede pasar por el camino!

lunes, 27 de abril de 2015

Llueve en Madrid


Como un fluir de lluvia
cayendo por el tejado,
el tiempo escapa entre los dedos
ante mis sentidos abotargados.

Ensoñaciones de pasados días,
recuerdos creídos superados.
La marcha es lenta en la vigilia
el anhelo en el sueño cazado.

¿Por qué habría de sonreír a la vida?
Constante tropezar sobre barro.
¿Y por qué todo esto en rima?
Si odio la prepotencia de la poesía,
y lo mío es el relato.

El anciano Sol se alza con sus rayos de luz prístina
mientras desde el suelo no percibo más que cielo nublado.
En mi interior sólo encuentro fragmentos hechos esquirlas,
en mi cabeza utopías y quimeras muertas en días pasados.

La decepción me acompañará constantemente en mis días
y reacio me mostraré ante el nuevo amor hallado
este nuevo sentimiento, se verá así limitado,
pues no somos en el fondo más que esclavos de nuestro pasado.

domingo, 5 de abril de 2015

Confirmado: Soy un Illuminati

   Y a las pruebas me remito:
Mi mote es Kuma,
Kuma tiene cuatro letras,
las letras conforman el alfabeto,
alfabeto suena como abeto,
el abeto es un árbol.
El Oso y el madroño,
Kuma es oso en japonés,
los japoneses perdieron en la Segunda Guerra Mundial,
los nazis también,
nazi tiene cuatro letras, japonés tiene siete,
7 - 4 = 3
Carne guisada. Ni más, ni menos.

¿No lo has visto? Te dejo otra prueba.
Tengo carne guisada para comer,
comer, come todo el mundo
nuestro mundo es un planeta
cuyo satélite es la Luna,
la Luna es blanca, como la miga del pan
a mi me gusta el pan,
pan tiene tres letras.

¿Cuántos lados tiene el triángulo Illuminati? TRES.
Esta anciana me susurra ideas para mis escritos mientras paseo.

Kuma: Illuminati confirmado.

jueves, 26 de marzo de 2015

El color de la felicidad

   Ha empezado la Semana Santa para los estudiantes; yo ya llevo una semana previa añadida a este descanso conferido por las instituciones estudiantiles a sus jóvenes integrantes. He podido hacer o dejar de hacer varias cosas, no en vano vengo de una época de exámenes complicada en la que me agobié sobremanera; y quizás me he dejado alguna cosa que quería hacer por el camino, pero sin duda, tanto la semana pasada como esta, me he centrado en escribir, acción que, como podrá verse por este sitio, no corresponde con la cadencia de entradas. He centrado mis esfuerzos mayoritariamente en el microrrelato, género que siempre subestimé, pasé por alto y me pareció menor. Considero un error muy grande pasarlo por alto, en primer lugar: es fácil cumplir el objetivo de escribir uno diario, que roce al menos, o pase en excepcionales ocasiones, el rasero autocrítico que considero tener tan desarrollado. Es además una buena forma de introducción a la escritura, "de adquirir capacidad de síntesis" (o más bien una aproximación a la misma), y por qué no, de dar cabida a toda idea menor que le viene a uno a la cabeza cuando escribe, y que por sí misma no daría para un narración mayor que las 4 ó 5 líneas a las que se ve reducido el microrrelato. Y dejando el tono estéticamente literario, decir que es un género de moda, sobre el que se celebran VARIOS certámenes cada mes en España, la mayoría de los cuales, con una condecoración económica generosa para la extensión de estos escritos. Su "facilidad" o más concretamente, el poco tiempo que lleva hacerlos (en nada comparables a los de un relato o una novela) propicia que la cantidad de personas que se presenten sea numerosa, pero: "Hey, no por eso voy a dejar de presentarme".


   Por lo que sí, actualmente estoy presentado a dos de estos concursos, uno de los cuales cuenta con una dotación lo suficientemente importante como para que se presenten el 99% de personas que conozco (el 1% restante serían infantes o ancianos que no se encuentran en dichas facultades) si supieran de su existencia. "¿Tan creído te lo tienes Kuma? ¿Esperas ganar alguno? ¿Acabas de empezar y ya quieres ver dinero?"; decir que, me encuentro en un estado mental en el que la opinión de los demás produce una pronta activación de las glándulas sudoríparas de mis gónadas que consiguen la total pasividad de mi mente. Mi misión principal actualmente es escribir, prácticamente cada día, y leer a diario lo máximo posible, noto que cuanto más lo hago, mejores ideas me vienen a la cabeza y mayor es mi capacidad para la escritura, así que, si me hace feliz, no veo por qué no intentarlo. Lo de presentarme es "por ver si suena la flauta", mi motivación actual no es económica, dentro de dos semanas volveré a una rutina diaria que comprometerá mi tiempo en exceso, pero... Joder, el que no apunta alto, sólo puede ver la mierda que hay pegada al suelo. Por lo que no, es imposible que gane estos concursos, pero la sensación que tengo cada tarde revisándolos, o cada noche al adjuntarlos y facilitar mis datos en el correo... Ese cosquilleo que me sube por la espalda y me enfría las puntas de los dedos antes de pulsar sobre el botón de "Enviar" del correo en el que vuela mi microrrelato, son unos sentimientos bonitos y sinceros. Desconozco cual es el verdadero color de la felicidad en general, pero al menos estos días, estoy seguro de que para mí es el negro. Sin lugar a dudas el negro sobre el blanco. Ya sea de las letras que tecleo sobre el documento de texto vacío, o las que leo de un libro. Al final del día, todo se me reduce a letras sobre papel. Las que haya escrito, o las que haya leído. Cuanto mayor sea el número, más productivo habrá sido el día.


   Han abierto una nueva biblioteca muy cerca de mi casa que además funciona con otro carnet de biblioteca (tengo multa en las de la Comunidad de Madrid hasta Agosto, por devoluciones tardías); por lo que vuelvo a sacar libros y relego el e-book a un segundo plano. Estoy tranquilo, leo, escribo, doy una vuelta, quedo con alguien. Me he empezado "Californication" en el mejor momento en el que podría haberlo hecho, y cada día disfruto más esta rutina. Ojalá pudiera alargar esta situación durante algo más de tiempo. Desde luego que ser escritor de éxito y poder vivir de ello, debe ser una pasada. No me molestaría lo más mínimo. En absoluto, vaya.

martes, 24 de marzo de 2015

El gran hotel Budapest: Decadencia Húngara

Hotel Budapest Portada
   Dirigida por Wes Anderson, a cuyo cine me introduzco con este film. Este director parece tener especial interés por el aspecto visual de su película, no en vano el film fue premiado con 4 Óscars, tres de los cuales al apartado gráfico, como son: Mejor dirección artística, mejor vestuario y mejor maquillaje. En la película se nos cuenta la historia de un hotel que se encuentra en sus horas más bajas, pero que vivió un momento de plenitud en el que llegó a convertirse en una de las más importantes entidades de la zona. El film se ve continuamente envuelto en una atmósfera decadente que no pierde el sentido del humor; el cuidado de los detalles y la inocencia con la que se nos cuenta la historia acabarán por enternecernos hasta el punto de coger cariño a los personajes. Sin duda un film sencillo en apariencia, pero complejo en contenido. La sensación de estar viendo una serie de dibujos, por el carácter desenfadado del film y la capacidad de hacer sonreír con un humor que no termina por decidirse si inteligente o "tonto". La genialidad del film sin duda es la de contarnos una historia sencilla y mundana, rodeada de sucesos a cada cual más imposible, pero tratados de la forma más verosímil posible.

   El film juega con el espectador introduciéndole actores muy conocidos sin avisar, o presentando cambios de situación en el momento más tranquilo. La sensación de desconcierto acaba por otra parte llevando a un final previsible, pero no por ello, menos bonito. Un film con el que reír y disfrutar de buen cine, para terminar viendo los créditos con una radiante sonrisa de felicidad. Sin lugar a dudas, el problema de "El gran hotel Budapest" es que no exista realmente. Lo entrañable y sencillo de los personajes consigue crear rápidos lazos amistosos con el espectador. Aún siendo lo primero que veo del director, y contando este con un estilo bastante personal, no puedo por menos que pensar con cariño en el director checo Jiri Menzel, cineasta al que respeto sobremanera (y del que nunca he hablado por el Blog) y que hace cine de una forma muy parecida, me atrevería a añadir.

La relación que termina creándose entre Zero y Gustave es realmente entrañable.

Nota Extra: Aunque las interpretaciones son magníficas, se desaprovechan un poco algunas interpretaciones de actores aclamados, como puede ser Bill Murray, que está LITERALMENTE de pasante, debe aparecer en un minuto de todo el metraje.

jueves, 19 de marzo de 2015

Mi amigo el músico

   Recuerdo la educación secundaria obligatoria como una pérdida de tiempo bastante grande: perdí mucho el tiempo allí dentro, como dato a añadir, decir que repetí en dos ocasiones, fui muy mal estudiante en aquellos tiempos, nada me motivaba y sólo esperaba que el tiempo pasara sin más, ni metas, ni objetivos, ni nada de nada, mi vida giraba en torno a la esperanza de conocer a una chica con la que pasar las horas; a eso se reducía mi existencia. En cualquier caso, recuerdo con cariño el último curso: en una clase pequeña, sentado junto a un armario, tenía acceso a buena cantidad de novelas clásicas que acababa leyendo por no seguir la clase, me gusta pensar que gran parte de mi hábito lector se forjó en esa época (aunque viniera mi gusto por los libros de antes), donde conté con una profesora de Lengua y Literatura que se reía con mis redacciones (donde intentaba hacer notar un inconsciente y vago intento de realismo sucio, movimiento literario que desconocía por aquel entonces). Pero si hay una figura que recuerdo de aquellos tiempos, es a un compañero de clase al que le encantaba la música, al que cuando podía, iba a ver tocar a una Iglesia en la que rascaba acordes a una guitarra eléctrica, iba pese a mi agnosticismo. Una mezcla de carisma natural y buen rollo hicieron que el mencionado en cuestión me cayera especialmente bien, era un gran tipo, y tenía claro lo que quería hacer, dedicarse a la música. Yo tenía claro que quería estudiar algo relacionado con la informática, pero mis notas de mierda y mi imposibilidad para prestar atención en clase, hicieron que me decantara por la vía de los FP, la Universidad me quedaba grande. De aquella época mantengo trato o sé del devenir de varios compañeros. La mayoría no sabía qué estudiar o a qué dedicarse, hicieron Bachillerato, y terminaron dejando los estudios, escogiendo una carrera cualquiera que no les hace felices, o estudiando algo que en primera instancia no se les ocurriría. Opino que el músico y yo fuimos los que más claro lo tuvimos, nos hemos mantenido en lo que pensábamos en aquella época. En mi caso es hasta normal que lo tuviera tan claro, tenía dos años más que él. Lo suyo era devoción por la música, un verdadero artista, por ello le respeto tanto.

...
   Desde que termináramos la ESO hemos coincidido una media de un par de veces al año, pero en grupos grandes en los que nunca hemos podido hablar seriamente. Hace una semana, me dio por hablarle por el chat de una red social, pues más allá de "intercambiar likes" no teníamos relación, y sentía una gran curiosidad por saber qué había sido de él. Sabía que tocaba música jazz, pero nada más. Le propongo vernos un día que vaya a tocar, que yo me acerco a donde sea y le veo tocar en directo, al principio siento una pequeña barrera, probablemente por el hecho de que hace mucho tiempo que perdimos la relación, pero me apetece bastante verle, juego mis cartas, quedamos, me siento gay, pareciera que pretendo ligar con él, lo bueno es que a mi novia no le sorprenden estas cosas (es una santa). Quedamos para tomar algo antes de ir al local en le que se celebra la JAM a la que va a tocar (las JAMS parecen ser quedadas informales que se dan en garitos que abogan por la improvisación, generalmente de estilo jazz).

   Me cuenta que se metió a una disciplina de Bachillerato que apareció nueva al terminar nosotros y que se centraba en la música y en las artes escénicas, al terminar estuvo trabajando de camarero un año, pero apenas tenía tiempo para practicar, así que lo dejó, y desde entonces se conforma con un sueldo mucho más humilde, pero en un trabajo que le quita menos tiempo, en una empresa de limpieza. También me dice que fue a Londres para presentarse a una audición para entrar a una Universidad dedicada a la música, donde le rechazaron tras interpretar tres temas (de estilos diferentes); una vez de vuelta aquí, se metió en una academia donde sigue a día de hoy, una de las mejores de Madrid, que es bastante cara, pero que le está haciendo avanzar muy rápido. Mi amigo se centra en los instrumentos armónicos (a saber, guitarra eléctrica y piano). Después de escuchar un resumen de su trayectoria, no puedo evitar llevarle a mi terreno, tratar el tema que realmente me ha traído hasta aquí. Yo a este tipo le respeto mucho más de lo que él piensa, para mí es ahora mismo todo un ejemplo de artista, algo se remueve en mi interior cuando dice:
- Dejé el trabajo de camarero para tener más tiempo. Necesitaba tiempo para estudiar, y sobre todo para practicar con la guitarra. Si no tocas cuatro horas diarias, estás perdiendo el tiempo.
- ¿Tocas cuatro horas todos los días? - no me puedo creer lo que me dice.
- Los días que se dan bien, sí. Los más flojos le dedico un mínimo de dos horas, sin contar con las clases diarias, en las que suelo practicar otra hora más. - por el tono de su voz, y porque le conozco, sé que me lo dice totalmente en serio. Me parece increíble que alguien dedique tal cantidad de tiempo a algo cada día, sin duda este tío es un grande. Yo pretendo mejorar mi escritura y debo estar dedicándole esa cantidad de horas a la semana, lamentable.

   Decido dejarme de tonterías y seguir con una serie de preguntas certeras, de las que ansío saber su opinión, son el verdadero motivo de esta quedada, pero eso él no lo sabe:
- ¿Qué pasó cuando te dijeron en Londres que no te cogían? ¿Cómo es que no te rendiste? - uno de los peores enemigos de un artista es el propio artista, y la limitación que se autoimpone cuando no se cree capaz. Ese es uno de mis más grandes demonios a día de hoy.
- Pues, me jodió, no te voy a decir que no. Vuelves con el ánimo un poco por los suelos, pero entonces lo retomas con un poco de tranquilidad, nada sale a la primera. Sigues mejorando por el camino, esperando llegar a ser realmente bueno, a mí me sigue quedando mucho... - pregunto también sobre chicas, y me dice que en general pasa del tema, intentó con una hace no mucho, pero la chica le absorbía demasiado tiempo, y decidió cortar por lo sano antes de que la cosa fuer a mayores. El tío lo tiene claro.
- ¿Y si nunca consigues ser lo suficientemente bueno? ¿Entonces qué harás? ¿No tendrás la sensación de haber perdido el tiempo?
- Pues tendré que dedicarme a cualquier otra cosa, y limitar la música a un hobbie, pero a uno que nunca abandonaría. Y no, nunca pierdes el tiempo, cuando creas algo de cero, aunque no sea lo mejor del mundo, es algo que has creado TÚ solo, que es único. El haberlo hecho te dará experiencia, aprenderás a analizar tu estilo y a pulirlo. Mejorar en lo que puedas y seguir aprendiendo.
   Le hablo sobre mi gusto por la escritura, algo que cada vez más comparto en sociedad, le comento que tengo empezada una novela que me gustaría terminar este año, así como un relato que me lleva rondando la cabeza un mes. Sin pensárselo dos veces me pide que le cuente todo lo que pueda sobre ambos proyectos, muestra interés por los dos, cuando le hablo de la novela, que me parece de poco potencial, me dice, con sinceridad en la voz: "No está tan mal como dices... Joder, desde luego, ¡es algo que yo leería!". Le hablo de la cantidad de inseguridades que tengo a la hora de escribir, y él las espanta todas con un ademán de mano, como quien se deshace de una simple mosca. Le menciono que aunque haya períodos de mi vida en los que no escribo, al final, una idea, o un personaje determinado suele perseguirme y darme dolores de cabeza, como una mosca detrás de la oreja, buscan su momento de ser plasmados en papel; si he llegado a avanzar tanto en la novela (pese a no contentarme su desarrollo) es porque la mosca poseía ya unas dimensiones demasiado grandes como para seguir pasando de ella. Le menciono mi intención de presentar a concurso el relato que estoy escribiendo, le comento de qué va, le gusta la idea, me anima a que lo escriba y lo presente, a que lo acabe cuanto antes y lo revise, que me hará mejorar y coger confianza, la que necesito para continuar con la novela. Este tío es grande.

...
   Llegamos al local a eso de las 12 de la noche, ya hay gente tocando, la sala está oscura como boca de lobo, compuesta por mesas y mullidos sillones bajos, la atmósfera del local es especial, la gente va allí a escuchar música en vivo mientras toma algo, la gracia del espectáculo está en la improvisación. Aquí la gente no forma algarabío, la escasa luz elimina la posibilidad de ligar, el ambiente es distendido pero familiar, tranquilo, pero profesional. Si vas a tocar, la consumición te cuesta 4 euros, de no ser el caso, asciende a 6, teniendo en cuenta el ambiente y la música, no me duele pagar ese dinero por un refresco. Después de esperar una hora, mi amigo sube al escenario y toca la guitarra durante tres temas, yo no entiendo nada de música, siempre he tenido poca capacidad auditiva para analizar la música (además de falta de conocimientos en la materia), pero recuerdo perfectamente lo que tocaba este chico cuando iba a verle a la Iglesia, ha llovido mucho desde entonces, y los temas que ahora toca son tranquilos, pero hay especialmente uno, en el que brilla como una estrella, se marca un solo que me eriza los pelos del brazo, la gente le aplaude, como hacen al final de cada solo, a veces aplausos vacíos que buscan cumplir con lo establecido en los cánones de lo agradable, en este caso, totalmente justificados, mi amigo lo hace mejor de lo que pensaba, el cabrón ha mejorado mucho, no, ha mejorado de cojones. Cuando nos damos cuenta son las dos de la mañana y la posibilidad de volver en Metro, queda totalmente descartada, volvemos en autobús nocturno, y mientras tanto seguimos hablando. Una de las cosas que me choca es que me he dado cuenta de que el músico es un ser muy solitario, así como el escritor, me imagino a mi amigo viniendo a estos sitios en solitario, es más... Trabaja por las mañanas, a horas intempestivas, y aún así acude a estas quedadas nocturnas, en las que, si tiene suerte, puede subirse con gente profesional de mayor nivel a tocar algún tema, improvisar con ellos y aprender de todo esto... Para ello, mi amigo dedica horas de sueño que sufrirá especialmente al día siguiente, en el trabajo, además, le cuesta dinero desplazarse hasta el local, así como tomar una consumición, todo esto para no solo no ver un duro, sino no tener por seguro que pueda llegar a tocar algún tema. Me lo imagino solo, sentado, esperando un momento en el que unirse al grupo, con una bebida en la mesa y el estuche de su guitarra pegado a las piernas. Algo se encoge en mi interior, dudo que en palabras haya sido capaz de capturar lo que transmite este chico. Puede que nunca llegue a ser el músico que espera ser, pero podrá poner la mano en el fuego y asegurar que lo intentó todo, y que dedicó todo el tiempo que fue capaz de reunir. Respeto a este chico el doble que a las personas que tienen dos trabajos. Trabajar en dos sitios es MUY duro, y tienes que echarle huevos, especialmente porque serán "curros genéricos" que no te hagan especial ilusión. Lo de este chaval va un paso más allá, tiene claros sus sueños, y está dispuesto a luchar lo que sea por ellos, sin duda, me ha tocado la fibra.

...
   Antes de despedirnos comentamos lo de volver a quedar dentro de poco tiempo, lo hemos pasado realmente bien, y hemos conectado bastante, las conversaciones que hemos tenido durante la noche no son las que tienes normalmente con una persona cualquiera, han estado muy centradas en la creación de obras, muy intelectuales pero sin llegar a la pedantería, ambos vivimos con los pies en el suelo y somos humildes. Aunque me encuentro a años luz del punto donde se encuentra él, me considero a mi modo, un artista, o un intento de uno, para ser más específico, el haber hablado con él me ha llevado a darme cuenta de varias cosas. Y una de ellas es que quiero escribir de verdad, quiero escribir mucho y bien, así que pese a las horas que son, reviso y modifico las 3 páginas que llevo de relato, cuya extensión total será de 10 hojas. Hago eso y escribo esta entrada, para dejar plasmados estos sentimientos, voy a incluir la escritura como un hábito en mi vida, si soy capaz de leer todos los días sin falta, por qué no escribir, aunque sólo sea un poco. Al parecer ya he terminado mis estudios, me falta encontrar un trabajo y asentarme un poco en algún sitio, ya no tendré la presión de los exámenes, ni el tener que memorizar cosas, dispondré de más tiempo para escribir. Tengo las cosas más claras ahora. Tengo un amigo músico, Y vosotros... Vosotros tendréis un amigo escritor. Dadme tiempo y veréis.

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